No os lo pregunto yo, sino una iniciativa que pretende
llenar la red de buenrollismo en forma de imágenes, en una época en la que lo
que vemos a menudo en telediarios y periódicos es justamente lo contrario. La web
de esta iniciativa, http://www.100happydays.com/es/,
tiene ya más de 22.000 “Me gusta” en Facebook. Una muestra de que en los tiempos
que corren es más que necesario ver el lado positivo de la vida.
La idea es muy simple: se trata de lograr que quienes
participen en el proyecto aprendan a disfrutar de cada momento, del ambiente de
los instantes felices. ¿Cómo conseguirlo?
La plataforma proponer registrar cada día, a lo largo de cien, una fotografía de
algo que hace feliz al usuario: desde un paseo con tu perro, hasta la sonrisa
de tu hijo, un trozo de tu tarta favorita o una reunión entre amigos. Esas pequeñas
cosas que son las que realmente nos alegran la vida, pero que generalmente, con
las prisas de lo cotidiano, no apreciamos ni valoramos. Las imágenes escogidas
pueden compartirse vía Facebook, twitter o Instagram,hasta crear una comunidad
de testimonios gráficos marcados por el positivismo. La idea es no solamente
crear un archivo de momentos felices, sino permitir que los participantes
reflexiones sobre lo bueno que es dar valor a esos instantes preciosos de
nuestras vidas. Como recuerdo de su participación en tan curioso desafío, puede
solicitarse al final un libro de cien páginas con los cien días felices
propios.
El creador de tan curiosa
propuesta es Dmitry Golubnichy, un joven ucraniano residente en Suiza con una
historia muy común entre gente de su edad: tenía una vida feliz, con un buen
trabajo, grandes amigos y unos padres que lo querían, pero sin embargo, y a
pesar de todo ello, sentía su vida invadida por la tristeza. Hasta que llego un día en el que se dio cuenta de lo injusto que era que no apreciase la vida a
pesar de su fortuna en ella. Lo que empezó siendo una propuesta simplemente
gestada en sus redes sociales alcanzo tanto éxito que poco a poco se le fueron
uniendo personas que tenían sentimientos muy parecidos a los suyos. Lo más increíble
es que lanzo la web del proyecto el 30 de diciembre de 2013 a raíz de este
fulgurante éxito, y la primera noche, cinco mil personas estaban ya
registradas. La idea se fue extendiendo a numerosos países, y prueba de ello es
la gran cantidad de lenguas en la que la web se presenta en la actualidad, apenas
un año después del inicio de la idea de Golubnichy. Más de veinte millones de
fotos y un millón de participantes atestiguan el éxito de esta iniciativa.
Lo curioso es que, según las
estadísticas de a propia web, mas del setenta por ciento de quienes inician el desafío
no llegan a terminarlo, la mayor parte de ellos, irónicamente, por falta de
tiempo… El mismo motivo que dificulta actualmente que tantas personas puedan
llegar a disfrutar de esos momentos que permiten alcanzar la felicidad.
A pesar de ello, y siempre según su creador, las personas que han completado el reto afirman que su humor ha mejorado, han dado valor a cosas que antes daban por sentado y se han enfrentado al día a día con mayor optimismo. No
sé si es cierto porque yo todavía no he empezado con el reto, pero lo cierto es
que es una propuesta que me atrae enormemente, por su simplicidad y su
capacidad para alegrarnos la vida. La idea es, además, ir creando
progresivamente proyectos que promuevan el desarrollo comunitario y de personas
con discapacidad con el dinero obtenido, fundamentalmente, de la venta de los libros recopilatorios..
Puedes conocer el proyecto
al completo en su web, http://www.100happydays.com/es.
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